Madrid es soleado la mayor parte del año, pero en otoño hay días que el cielo tiene la cantidad justa de nubes y tonos, que merecen el tiempo para apreciar y fotografiar.

Esta fotografía fue tomada desde donde está el Templo de Debod, que al estar en una pequeña colina, es probable que sea uno de los mejores lugares para ver una puesta de sol madrileña.